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El uso de la cerveza en la cocina

El uso de la cerveza en la cocina tiene muchos años. Los antioxidantes que posee este producto así como las vitaminas y los minerales que favorecen el organismo son perfectos para que se pueda pensar en incluir este producto en muchos platos realmente exquisitos. Al existir una gran variedad de platos de cerveza la persona puede elegir una tonalidad y sabor u otra dependiendo de la cerveza que se utilice; las cervezas no todas se elaboran con el mismo producto por lo que también ayudan a ofrecer al plato unas vitaminas u otras. 

Es un producto muy apropiado para utilizar en platos de cerdo, pavo, pollo, conejo y otras carnes. Inclusive, algunas de las cervezas más singulares son utilizadas en la cocina, para hacer un buen bacalao al horno o un besugo en su salsa; el sabor de ciruelas confitadas horneadas con cerdo asado y ese toque de cebolla y cerveza le van perfectos para quedar espectacularmente bien en cualquier cena en la que los invitados no tendrán claro que están probando realmente.

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Es muy común probar también pinchos elaborados con cerveza. Su uso es fundamental para dar carácter a muchos platos e incluso para elaborar salsas o darle un toque a cremas que sin ese pequeño añadido de sabor estarían insípidas.

La cerveza negra es muy apropiada para utilizar para cocinar carnes más fuertes como la de jabalí u otras carnes de caza. Dependiendo del lugar de donde pueda ser la persona será un tipo de caza u otra pero casi siempre quedan perfectas para añadir a las carnes rojas con un sabor extrafuerte. Su esponjosidad permite que el plato a cocinar reciba una textura particular por lo que añadirle tras esa salsa unas buenas patatas fritas o asadas le daría el punto y final a miles de platos.

Otro punto fuerte en el uso de la cerveza en la cocina son los marinados, los platos que requieren un marinado de muchas horas pueden ser marinados con cerveza negra y cebollas francesas o pimientos rojos. Algunos de los marinados más conocidos en los que no se añade vino ni vinagre, suelen llevar en cambio un pequeño chorro de cerveza para cubrir la carne o el pescado y dejar que ese sabor se concentre mucho más ablandando la carne en la nevera durante varias horas antes de cocer; devuelve su cremosidad y mantiene la pieza de carne mucho más jugosa lista para preparar en pocos minutos al día siguiente.

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